
Los Simpson es una serie que lleva emitiéndose desde hace ya muchos años en Antena3. Para muchos se trata de una serie apta para todos los públicos en la que el factor "risa" está asegurado. Sin embargo, hay quien cree que es una serie dirigida fundamentalmente a los adultos, y en la que la figura que representa el cabeza de familia se ve reflejada negativamente. Nosotras nos inclinamos más por esta segunda opinión. Y es que, si bien es cierto que es una serie que garantiza pasar un rato agradable en el que el telespectador se evade de sus problemas y desconecta de la realidad para sumergirse en un mundo ficticio, lo cierto es que muestra a una familia que no actúa como tal. Es decir, muestra a una familia que podría representar, y de hecho lo hace, a alguna real, la verdad es que lo hace de un modo negativo. Capítulo a capítulo el espectador puede observar como se trata de describir a una familia y a una sociedad (la de Springfield, que bien podría tratarse de cualquier otra) en la que no existen, o mejor dicho, no se desarrollan una serie de valores que tengan que ver con cómo se debe actuar y cómo se debe convivir. Es por esto, por lo que creemos que no se trata de una serie apropiada para niños.
Hay quien opina que al tratarse de una serie de dibujos animados, está dirigida al público más pequeño. Sin embargo, si atendiésemos un poco más a los diálogos y a la manera en la que tienen lugar los distintos acontecimientos, nos daríamos cuenta de cómo se trata de una serie diferente, más apropiada para adultos que para niños.
Seguramente, muchos de vosotros no opinéis lo mismo; no obstante, esta semana queríamos hablaros de esta singular familia que semana tras semana, y pese a repetir los capítulos que ya tantas veces hemos visto, tiene un importante índice de audiencia.
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